La buena vida floridana

La buena vida floridana

12 Septiembre 2008
Tal como lo dice su nombre, La Buena Vida es cotidianamente extraordinaria, y lo mejor de todo es que está en nuestras salas de cine locales.
Gerardo Espíndola R. >
authenticated user Corresponsal
Esta semana llena de actividades a la chilena, te quiero recomendar que vayas al cine del Mall Plaza Vespucio a ver la Buena Vida, que al igual como su nombre, es cotidianamente extraordinaria. Las funciones son 13:50 - 16:10 - 18:20 - 20:40 - 22:50 - Trasnoche Viernes y Sábado: 0:50 - Matiné Sábado, Domingo y Festivo: 11:20.
La Buena Vida sin héroes, sin villanos y muy por el contrario, con personas, más que personajes, con historias contadas desde la maravillosa individualidad del ser humano y en la grandeza universal de la narrativa propia de quien camina entre la multitud, de seres del semáforo, del ascensor, de la micro y de nuestra rutina de encuentros casuales con desconocidos y sus simples historias como las nuestras, que en su simpleza se vuelven magistrales.
Y yo frente al cine, como otro más de este Santiago que deambula por la gracia de sus seres casi transparentes, de sus seres que no brillan, ni destellan, pero que construyen el espacio de una ciudad de Chile y que se trasformó en arte capturado en una ventana, en la que hoy estoy en frente, en la que hoy estoy mirando.
Y qué más da que pasen los años, si la historia sigue presente y la deuda de unos pesos, se transforma en la deuda del sentimiento; del peso llevado a huesos en el horno o a hojas de un libro en mi casa que escribió mi sangre, pero que logro entenderlo. Es mi historia cotidiana. Son mis signos y tus signos solidarios cuando cruzo una calle junto a otros, otros que hoy fueron protagonistas de una película, de una de esas que se ven en el cine, de las que se paga entradas y de las que se sale diciendo en la excitación del sentimiento "chita que valió la pena".
Melodías nocturnas de un edificio viejo, de un paco que no es paco y de los pasos de mujer de la muerte y del llanto que no fue suficientemente fuerte para ser oido. Melodías en el corazón de Chile, como la madre ordenando la camisa y los zapatos de un hijo viejo, o de un columpio de una niña que se despide de los columpios. Melodías en el corazón de Chile. Melodías de Chile. De la buena vida. De la buena vida de nuestro día a día.
Notable cinta de Andrés Wood.
Excelentes actuaciones. Notable.
Dejo el video clip de la película, con una canción de Chinoy, otro magistralmente cotidiano.
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