Los científicos y la "partícula de Dios": El origen primario de la materia es espíritu

Las consecuencias de los resultados de esta investigación son innegables. Superan no sólo la visión materialista del mundo del siglo XIX, sino que también ponen en duda la visión de la Iglesia, de que Dios se retiró a una distancia inalcanzable.
Imagen de Juan Lama Ortega
649 Lecturas
05 de Julio, 2012 19:07

Que esta época materialista está llegando a su final, se anuncia también en un cambio de la visión científica del mundo. Las ciencias naturales, que llevaron al moderno materialismo a un extremo, lo han superado a través de los reconocimientos de grandes físicos del pasado siglo como Einstein, Max Planck y Werner Heisenberg. La nueva física nos enseña que nuestro mundo en realidad no se compone de materia. Lo que percibimos más o menos como sustancia sólida, no es una aglomeración infinita de las más pequeñas partículas fijas, sino una red de impulsos y vibraciones intercambiables de un campo energético invisible. Einstein dijo: “¡Los átomos que nos parecen materia son una concentración de energía!”. Y Max Planck aclaró: “Toda la materia se forma y se mantiene sólo gracias a una fuerza, que mantiene al átomo como al más diminuto sistema solar. Pero como en el espacio no hay ninguna fuerza en sí, tenemos que suponer tras esta forma de energía a un Espíritu consciente e inteligente. ¡Éste es el origen primario de la materia!”. Hans Peter Dürr lo describe así: “Al final de la realidad en esta observación no está la materia, sino sólo un campo, que no es material, sino que representa un tipo de potencial que tiene la facultad de materializarse. Este campo es sólo un único campo, del que está formado el universo entero... En el fondo todo es Espíritu”.

Las consecuencias de los resultados de esta investigación son innegables. Superan no sólo la visión materialista del mundo del siglo XIX, sino que también ponen en duda la visión de la Iglesia, de que Dios se retiró a una distancia inalcanzable, y que separó al Espíritu Creador de Su universo, que reserva el alma y el espíritu a los seres humanos, mientras plantas y animales son materia de calidad inferior. Dürr objeta a los teólogos : “la física moderna se aparta completamente de un Dios externo, pues en la física cuántica prevalece el pensamiento de que todo está interrelacionado con todo. Pero donde no hay nada separable, se llega a otra imagen de Dios. Yo no puedo imaginarme a Dios como algo externo. Para mí sólo es válida una imagen de Dios, de la que yo mismo formo parte”.

Si el Espíritu universal actúa en todo, en cada átomo, molécula, planta y animal, y por supuesto en cada ser humano, se plantea la pregunta de si el menosprecio a los animales en la Biblia tradicional puede ser realmente la Palabra de Dios. Para aquel que cree en el gran Dios creador, es inimaginable que quiera tratar con tal desprecio a Sus criaturas, tal como la Iglesia lo ha enseñado durante 2000 años.

Para aquel que cree en el Dios del amor, se plantea también la pregunta de por qué Dios calla ante todo esto y no interviene. Pero El ha creado al ser humano como un ser libre, al que no quita su libertad, sin embargo Dios no calla. En todas las épocas ha hablado a través de profetas, a través de los grandes profetas del Antiguo Testamento y ante todo a través de Jesús de Nazaret. Más tarde hubo una y otra vez místicos y personas iluminadas, que llegaron a ser permeables para el mundo espiritual y escucharon la voz de Dios en su interior y también pudieron dar algo de ello a otros. Así se puede comprender que en este tiempo extraordinario Dios enviara de nuevo a un gran profeta, en esta ocasión en la figura de una mujer, a la que le fue posible la comunicación directa con el espíritu de Dios, surgiendo a través de ella una gran Obra de manifestación que guía a los hombres a una nueva consciencia de la unidad, de la que resultará una nueva relación entre el hombre y el animal.

Uno de los mensajes del espíritu de Dios a través de Gabriele dice así: “Sabed, cada uno de vosotros es el Universo comprimido, y el Universo es el SER, es el Hogar eterno, el mar de luz, Dios. Por eso comportaos como hombres de modo que emitáis hacia el Cielo y recibáis del Cielo. Si vives en la corriente del universo, eres la esencia del Universo, vives en la plenitud y eres la plenitud”. Palabras que se relacionan en gran manera con expresiones que escuchamos  de los representantes de la física cuántica. Al fin y al cabo Dios y la ciencia no están tan lejos.

www.vida-universal.org

Versión para impresiónEnviar a un amigo

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

Comentarios en Facebook

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso introduce las palabras que aparecen a continuación.