Carta de Michael Moore: el día que mataron a la clase media
Michael Moore, el ácido documentalista norteamericano, escribió sobre los peligros que acechan a la clase media norteamericana. La aplicabilidad del texto al momento de crisis chileno es sorprendente, y Vivienne Bachelet tradujo la misiva.
Amigos:
Cada cierto tiempo, alguien sub-30 me pregunta, ¿cuándo empezó todo esto, que Estados Unidos se fuera tan a pique? Ellos dicen que han escuchado de una época en que los trabajadores podían mantener una familia y mandar sus hijos a estudios universitarios (college) con el sueldo de un sólo progenitor (y que las universidades de estados como Nueva York o California eran prácticamente gratis). Que cualquier persona que quería tener un trabajo decente lo podía conseguir. Que la gente en esos tiempos trabajaban cinco días a la semana, ocho horas al día, tenían todo el fin de semana libre y vacaciones pagadas todos los años. Que muchos empleos eran sindicalizados, desde los que llenan las bolsas en los supermercados hasta el tipo que te pinta la casa, y esto quería decir que no importaba cuan humilde era tu empleo, siempre ibas a tener una pensión garantizada, aumentos de sueldo cada cierto tiempo, seguro de salud, y alguien que te iba a defender en caso de que fueras tratado injustamente.
La gente joven ha escuchado hablar de estos tiempos míticos. Pero no es un míto. Es todo verdad. Y cuando preguntan: ¿cuándo terminó todo esto? Yo les respondo: "terminó en este día, el 5 de agosto de 1981".
Fue ese día cuando los grandes empresarios ("Big Business") y la derecha ("The Right Wing") se la jugaron, para ver si podían destruir efectivamente la clase media para poder hacerse más ricos aún.
Y lo lograron.
El 5 de agosto de 1981, Ronald Reagan echó a todos los miembros del sindicato de controladores del tráfico aéreo (PATCO) que habían desafiado su orden de volver al trabajo, y declaró el sindicato ilegal. Habían estado sólo dos días en huelga. Fue una movida decididamente audaz. Nadie nunca lo había hecho antes. Y lo que lo hizo aún más audaz era el hecho que PATCO fue uno de tres sindicatos que apoyó a Reagan para presidente! Fue un shock para todos los trabajadores del país. Si era capaz de hacer eso a quienes lo habían apoyado...¿qué haría con nosotros?
Wall Street había apoyado a Reagan cuando fue candidato, y ellos, junto con la derecha cristiana fundamentalista, querían reestructura Estados Unidos y deshacer lo que había echado a andar Franklin D. Roosevelt, un movimiento cuyo fin era mejorar la vida al trabajador común y corriente. Los ricos odian pagar buenos sueldos y dar beneficios. Odian aún más pagar impuestos. Y odian los sindicatos. Los cristianos de derecha odian cualquier cosa que suene a socialismo o dar una mano protectora a las minorías o a las mujeres.
La promesa de Reagan fue terminar con todo eso. De tal manera que cuando los controladores se botaron a huelga, él actuó sin titubear. Al echarlos a todos y cada uno, y declarar ilegal el sindicato, mandó un mensaje fuerte y claro: se acabaron los tiempos cómodos y cobijados de la clase media. "America", de ahora en adelante, iba a ser así:
- Los súper ricos van a ganar más, mucho, mucho más, y el resto de ustedes, van a tener que pelearse las migajas que sobren.
- ¡Todos deberán trabajar! La Mamá, el Papá, los lolos de la casa. ¡Papá! Deberás tener dos empleos para que te alcance. ¡Niños! Aquí está la llave de la casa. Quizás si lleguen sus padres a la hora de acostarse.
- ¡50 millones de ustedes se quedarán sin protección en salud! Y seguros de salud (privados en Estados Unidos, ndt), ¡ustedes decidirán a quién cubrirán y a quién no!
- ¡Los sindicatos son malignos! ¡Tú no te sindicalizarás! ¡No necesitas a nadie que te defienda! ¡Cállate y vuelve a trabajar! No, no te puedes ir ahora del trabajo, aún queda pega; que tus hijos se preparen solos su cena.
- ¿Quieres ir a la universidad? No hay problema. Ponga la firmita aquí y ¡vamos pagándole al banco cómodas cuotas por 20 años más!
- ¿Qué es un "aumento"? ¡Cállate y vuelve a trabajar!



Estimados amigos: Acabo de
Estimados amigos:
Acabo de encontrar que Google eliminó mi blog "En Nombre de la Madre". Ya hace dos semanas me habían eliminado un sitio web científico que había creado con su herramienta "sitios".
He perdido todas mis columnas, y no entiendo por qué esta persecución.
Lamento si no pueden seguir leyendo la traducción; al menos, este medio algo salvo.
Vivienne