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Libro “Taller de Escritura de Telenovelas”: El primer manual publicado hasta ahora en América Latina

Desde hace algunos años el término “aprender haciendo” ha sido el gran eslogan de algunas universidades chilenas. Haciendo uso de esta frase buscan significar que la educación que ellos imparten está directamente relacionada con las necesidades de la industria. Los problemas que esto acarrea son muchos, pero por ahora quiero detenerme en uno. Es tan imperiosa la necesidad de relacionarse con la industria que muchas veces el material bibliográfico con que cuentan los alumnos está alejado de lo que realmente la industria está realizando.

En el mundo audiovisual son múltiples los libros que nos enseñan de dirección, producción y de aspectos técnicos. Y para qué decir sobre el mundo de los guionistas, nos faltarían vidas para poder leer sus postulados y teorías. Pocas veces en nuestra industria audiovisual chilena nos encontramos con un exponente que comparta su experiencia y sus métodos de trabajo por medio de la escritura. José Ignacio Valenzuela (Chascas) acaba de publicar en su primera edición de junio de 2012 el libro “Taller de Escritura de Telenovelas”. Este libro es el primer manual para escribir telenovelas que se ha publicado hasta ahora en América Latina, a pesar de que es un género de creación propiamente latinoamericano. Aquí el escritor y guionista, enseña a enfrentar el proceso de creación, producción y entrega de un guión de melodrama, compartiendo inclusive valiosas recomendaciones para la negociación del guión.

El “Chascas”, estudió Literatura y estética en la PUC y su recorrido laboral ha estado asociado principalmente a televisoras, tanto de Chile como México y Puerto Rico, entre otras. En su libro, parte contando que el año 2004, después de ser invitado por la Universidad del Sagrado Corazón de Puerto Rico para dictar el curso “Guión de Televisión”, tras 15 años de trayectoria como guionista, se vio profundamente aterrado al reconocer en su interior que no necesariamente esto le facultaba para ser docente y poder entregar y enseñar conocimientos para que otros escribieran sus historias. Esto es bastante legítimo, ya que el ejercicio de la profesión no garantiza ser un buen docente y cada vez es más común en nuestra industria que aquellos que nos relacionamos con algún oficio determinado realicemos clases en universidades que dictan carreras audiovisuales. Después de ser convencido por la universidad, José Ignacio comienza a dictar este curso, actividad en la que persevera, pues en la actualidad da clases de guión e imparte talleres de escritura creativa y seminarios para alumnos de diferentes países.

Pero vayamos al libro y a su aporte. El libro arranca con una declaración muy honesta y que hace que uno como lector empatice al reconocer abiertamente que tuvo que ordenar con claridad su método de trabajo y teorizar para poder realizar este primer taller, que fue en cierta forma el punto de partida para poder realizar este libro.

El texto está desglosado en 8 clases teóricas y de ejercicios prácticos para el lector. Clase a clase  nos entrega definiciones claras y ejemplos que ayudan a entender el método de trabajo. Por lo mismo una de las primeras impresiones luego de leerlo es que uno asistió a un taller.

Desde la teoría en la clase uno, Valenzuela comienza definiendo la telenovela a partir de los 2 clásicos del género latinoamericano: “El derecho de Nacer” de Cuba y “Simplemente María” de Perú realizada en 1969. Desde estos inicios nos sumerge en los estilos de la telenovela: clásica, de época, adultas, infantiles o humorísticas, pasando luego al impacto de la telenovela, realizando un paisaje general sobre el cambio de la novela clásica a la incorporación de temáticas sociales y su aporte en los dichos populares.

La materia prima, que es su clase 2, nos introduce en el melodrama, género que surge en Francia en el S.XVIII y donde las emociones son las protagonistas de las historias. Luego realiza un recorrido a los tipos de guiones, señalando que la escritura es un acto de libertad, incluso de ignorancia, y que la evasión y entretención están dentro de la reflexión que es el fin de la telenovela moderna.

La idea anterior es desarrollada en su clase 3, donde se concentra en los recursos de la escritura, en desglosar y definir la idea central y las diferencias con un argumento, teniendo una gran cantidad de ejercicios prácticos que facilitan la comprensión de los conceptos entregados.

Durante la clase 4 y 5 define lo que para él es la telenovela moderna, señalando el conflicto como gran punto de partida de la creación. La telenovela para el autor es un gran coro. Posteriormente entrega una guía muy eficaz sobre los pasos a seguir en la escritura, señalando que cada personaje tiene su momento, introduciéndose  en las estructuras que intervienen la construcción de una historia y los personajes, sus mundos, su psicología y los elementos que fijan lo pasos de la creación y señala que la libertad que tiene el escritor frente a los personajes secundarios radica en la cercanía que ellos tienen con la contingencia.

La clase 6 y 7 son muy interesantes, porque nos muestra su real conocimiento de las necesidades de las televisoras para las que escribe. Pasa por los aspectos formales de la escritura como: tipologías de letra, encabezados de capítulos, formatos televisivos de escritura, tablas de duración real entre escritura y minutaje de transmisión, incorporación de tandas publicitarias en la escritura, entre otras. También comparte con nosotros extractos de capítulos, los que se convierten en ejemplos que nos ayudan a comprender mejor los aspectos formales.

Valenzuela desglosa con claridad el guión final, haciendo una relación estructural entre el capitulo uno de una telenovela y el capítulo final, mostrando un mapeo generalizado de un proceso de creación, deteniéndose  y definiendo escaletas, escenas, bloques de capítulos, entre otros.

Su conocimiento de la industria se ve reflejado también en innumerables consejos que le entrega al lector, como que el éxito de una telenovela se juega en los primeros 15 a 20 minutos del capítulo uno, o que algunos estudiosos plantean que solo al final del capítulo 2 se puede tener claridad de la sintonía del proyecto. Se vuelve una y otra vez al repaso de los conceptos entregados y se relacionan directamente con ejercicios prácticos.

“Presentación del proyecto” es la 8va y última clase planteada desde la experiencia propia y habla de la venta de una historia para ser contada. Es aquí donde vemos la real fusión del guionista-profesor-conocedor de la industria. Se inicia con conceptos generales como la sinopsis, el argumento y la creación de la “biblia”. Lo interesante es que entrega información concreta del mercado, de cómo estructurarla, rematando el libro con una visión particular de cómo hacer el spitch de la venta de un proyecto.

Además, el libro cuenta con un glosario que le ayuda al lector menos experimentado a relacionarse con la industria y a entender ciertos términos. Tiene una interesante bibliografía, algunos links de interés y también un listado de telenovelas que el autor utiliza en el taller.

El autor es generoso con sus conocimientos, didáctico en su presentación y transparente en la información. Levanta el nivel de nuestra industria desde la mirada de un guionista. El “Taller de escritura de telenovelas” es un tremendo aporte para la literatura, que viene desde la industria al aula y a la escritura. Es altamente recomendable no sólo para aquellos que se inician en el mundo de la escritura, sino para todos aquellos que trabajamos en ella. Actores, directores, productores, directores de arte, continuistas, técnicos, camarógrafos entre otros.

Espero que esto solo sea el inicio y que pronto tengamos más literatura de nuestros directores, productores y actores chilenos.

http://www.nicolasfontaine.cl/

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