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KISS: rock and roll al hueso en una noche inolvidable

Cierre del Pepsi Fest junto a una banda con un sitial de leyenda en la historia del rock: Kiss, que en nuestro país iniciaban su gira sudamericana, que rememora los 35 años del “Alive”, esa joya en vivo de 1975. Con esa antesala, se esperaba un show grandioso y potente, tanto musical como visualmente.
La jornada comenzó con Racimo, cerca de las 20.15 horas, banda nacional con la difícil tarea de complacer a cerca de 16 mil almas, expectantes de ver a sus ídolos enmascarados. Ejecutando un rock con tintes Heavy metal, lograron entusiasmar al público, pero no sería con dos covers que lograrían la aceptación: “Highway to Hell”, de los clásicos AC/DC, y cerrando con “Fear of the Dark”, de Iron Maiden. ¿No habrá sido demasiado dos covers? ¡Y más encima de cierre…! con cerca de media hora, y los aplausos del público, Racimo se retira del escenario.
La media hora que precede a Kiss se hace interminable. Cerca de las 21.25 horas, se despliega un lienzo que cubre por completo el escenario, con el nombre de Kiss (¡obviamente!), desatando la locura en el Estadio Bicentenario de La Florida. Pasan 5 minutos y se escucha: “Santiago, you wanted the best, you got the best…” la clásica frase de la banda, que nos lleva al inicio del show con “Deuce”, y la gente saltando y coreando un verdadero clásico, seguida sin pausa por “Strutter”. Ya con los dos primeros temas y las columnas de fuego sincronizadas a la música, situadas a los costados del escenario, el show era increíble. Un sonido potente y nítido, y los cuatro integrantes a sus anchas en el stage.
Paul Stanley fue el miembro de la banda que sin dudas fue el protagonista de la noche. Dialogó mucho con la audiencia, remarcando el hecho que en Chile somos de los mejores públicos, muy “locos”, y que había pasado mucho tiempo desde su última presentación (1997, junto a los ya desaparecidos Pantera). En casi un perfecto español, y con la ayuda de la gente, se comunicaba perfectamente.
“Got to Choose”, del “Hotter than Hell”, continuó con esta verdadera “fiesta”, seguida exactamente por aquella misma canción. Uno de los temas más pedidos por la gente era “Parasite”, la cual fue coreada a todo pulmón. “Black Diamond”, y “100.000 years”, ambas de disco disco debut, sonaron con más fuerza y potencia que en la placa. Dentro del show, destaco el segmento en el cual el batero, ejecutando un solo de batería, fue elevado en la tarima, simulando un despegue, gracias al humo que emanaba de las bases.
“Cold Gin” clásico de su etapa sementera, y versionado por infinidad de bandas, un sencillo muy “de juega”, que también era bastante pedido, provocó el deleite de los asistentes.
El final no podía ser de otra forma: ¡Santiago, I wanna hear you, Rock and roll all nite!, exclamaba un entusiasta Paul Stanley, quien bromeó bastante con el público debido a un espontáneo silbido de uso de los asistentes. “Rock annd Roll all nite” marcó el punto alto de la noche, acompañado de pirotecnia, humo y miles de papales picados expulsados al aire, que cubrieron completamente el estadio. Un momento realmente inolvidable y visualmente arrollador.
No pasaron más de cinco minutos, y seríamos testigos de una de las vueltas o “encore” más largas y a la vez memorables. La banda partió con “Shout it out Loud”, ¡que gran tema!, cantado por todo el estadio, seguida de “Lick it up” ¡y nuevamente todo el mundo a saltar y cantar!
Si bien cada miembro en el show principal se había despachado sus “mini” solos, faltaba Gene Simmons, quien ejecutó unas líneas en su bajo, para luego brotar “sangre” de su boca, y ¡elevarse a la tarima sobre el escenario!, donde la banda interpretó “I Love it Loud”
Paul Staley, agradecido del público, dijo que le gustaría estar entre ellos, y no en el escenario. Dicho y hecho: le amarran una polea y cruza por los aires, a través del público en cancha, hasta llegar a la torre en medio, e interpretar “Love Gun”, ¡que gran momento!
“I was Made for living you” y el cierre con “Detroit Rock City”, marcaron una increíble jornada de poco más dos horas, en la cual la banda se entregó por completo. ¡Ojo! Que filmaron un segmento para una “película”, según Stanley. ¡Kiss prometió visita el próximo año!
Excelente forma de cerrar este festival, lleno de buen rock. Es de esperar que a futuro se repitan iniciativas como ésta, con bandas de gran calidad como las que presentó este año el Pepsi Fest. “Thank you Santiago” se iluminó en las pantallas ubicadas a cada lado del escenario. ¡Gracias a Kiss!, una leyenda viviente, por entregarnos un concierto inolvidable.

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