El alma existe antes de ser engendrada
El alma no es creada especialmente por Dios como apéndice de un engendramiento físico, sino que pre-existe y es atraída sencillamente por la pareja de padres respectiva. Ella busca y encuentra su cuerpo en formación...
Muchas personas, ante la pregunta sobre su origen, responden que fueron engendrados por sus padres. Pero ¿de dónde viene el alma?, pues que ella existe, lo sentimos día tras día en nuestros sentimientos y sensaciones, cuando nos alegramos o estamos tristes, en nuestra forma de pensar, cuando forjamos planes o tomamos decisiones y nos apercibimos así de nuestra libertad de actuar de esta forma o de otra. Lo que difícilmente es una mera función de nuestro organismo.
Ya Aristóteles, sabía que lo superior no puede surgir de lo inferior. Y la biología nos enseña que en la naturaleza hay “entendimiento sin cerebro”. Hoimar von Ditfurth, que ha marcado este concepto, describe como muestra de ello el comportamiento del gusano indio del gran Atlas, que se protege de un modo increíblemente refinado contra los pájaros que buscan alimento, de una forma que podría ser el orgullo de cualquier estratega de la defensa pasiva.
Si con respecto a la historia de la evolución de la vida tiene validez la frase de que no existe el Espíritu porque hay cerebros, sino que es al revés, los cerebros surgieron porque existe el Espíritu, se impone la siguiente conclusión también para la vida del ser humano individual: nuestra conciencia no es otra cosa que una condensación de las capacidades físico-espirituales de la vida que siempre han existido, en su configuración espiritual individual, que es igual de inmortal que sus ingredientes.
Dirijámonos ahora, ante este trasfondo de las ciencias naturales, a lo que nos comunica otra fuente de reconocimiento: Un mensaje dado desde el infinito a través de Gabriele la profeta y mensajera de Dios para nuestro tiempo, Cristo dijo en el año 1987: “A partir del Espíritu del Padre eterno surgieron los Cielos puros, los seres celestiales y los reinos de la naturaleza espirituales (...) El cuerpo espiritual –llamado en su forma cargada “alma”– procede de los cielos eternos, la Ley, Dios. Tiene todas las substancias espirituales del infinito y por tanto es un microcosmos en el macrocosmos, un ser que proviene de la eternidad. El es por tanto de eternidad a eternidad, es decir inmortal”.
Este mensaje, que aquí nos comunica el Espíritu de Dios, a través de la palabra profética, nos lleva a nuevas dimensiones y además es más compresible que el dogma eclesiástico según el cual el alma inmortal del ser humano surge en el acto carnal, en cierta medida como regalo de Dios. El Todopoderoso sería una especie de “esclavo creador” de la respectiva pareja humana que decide traer un hijo al mundo.
El alma no es creada especialmente por Dios como apéndice de un engendramiento físico, sino que pre-existe y es atraída sencillamente por la pareja de padres respectiva. Ella busca y encuentra su cuerpo en formación, porque sus padres terrenales y ella tienen una vibración físico-anímica parecida. Esto también viene determinado por lo que se ha programado en existencias previas.
Aún queda la pregunta de por qué hay una existencia en la materia, si como hemos visto en un principio todo era Espíritu puro en forma de “Cielos puros”, de “Seres celestiales” y de “Reinos de la naturaleza espirituales”. El Espíritu de Dios nos instruye también sobre esto que fue el acontecimiento de la Caída, en cuyo transcurso muchos seres espirituales se separaron de la conciencia unitaria, de Dios, porque ellos mismos querían ser como Dios. El pensamiento básico de la Caída respecto a Dios nos resulta conocido por la historia del paraíso en la Biblia, que representa simbólicamente la seducción satánica del “eritis sicut Deus” (seréis como Dios).
Con su sacrificio del Gólgota, Jesús de Nazaret detuvo los acontecimientos de la Caída. Todas las almas y hombres recibieron por el acto redentor la fuerza para purificarse y encontrar el camino de regreso a su Hogar eterno. Los planos espirituales de la Caída se convirtieron en planos de purificación, desde los cuales muchas almas se dirigen a encarnar, para purificar sus aspectos humanos y pecaminosos en una nueva vida terrenal. Otros, por el contrario, buscan sencillamente una continuación de su “suerte terrenal”.
De la publicación: “La campaña de guerra de la serpiente y la Obra de la paloma”
Vida Universal
www.editorialvidauniversal.com
Ya Aristóteles, sabía que lo superior no puede surgir de lo inferior. Y la biología nos enseña que en la naturaleza hay “entendimiento sin cerebro”. Hoimar von Ditfurth, que ha marcado este concepto, describe como muestra de ello el comportamiento del gusano indio del gran Atlas, que se protege de un modo increíblemente refinado contra los pájaros que buscan alimento, de una forma que podría ser el orgullo de cualquier estratega de la defensa pasiva.
Si con respecto a la historia de la evolución de la vida tiene validez la frase de que no existe el Espíritu porque hay cerebros, sino que es al revés, los cerebros surgieron porque existe el Espíritu, se impone la siguiente conclusión también para la vida del ser humano individual: nuestra conciencia no es otra cosa que una condensación de las capacidades físico-espirituales de la vida que siempre han existido, en su configuración espiritual individual, que es igual de inmortal que sus ingredientes.
Dirijámonos ahora, ante este trasfondo de las ciencias naturales, a lo que nos comunica otra fuente de reconocimiento: Un mensaje dado desde el infinito a través de Gabriele la profeta y mensajera de Dios para nuestro tiempo, Cristo dijo en el año 1987: “A partir del Espíritu del Padre eterno surgieron los Cielos puros, los seres celestiales y los reinos de la naturaleza espirituales (...) El cuerpo espiritual –llamado en su forma cargada “alma”– procede de los cielos eternos, la Ley, Dios. Tiene todas las substancias espirituales del infinito y por tanto es un microcosmos en el macrocosmos, un ser que proviene de la eternidad. El es por tanto de eternidad a eternidad, es decir inmortal”.
Este mensaje, que aquí nos comunica el Espíritu de Dios, a través de la palabra profética, nos lleva a nuevas dimensiones y además es más compresible que el dogma eclesiástico según el cual el alma inmortal del ser humano surge en el acto carnal, en cierta medida como regalo de Dios. El Todopoderoso sería una especie de “esclavo creador” de la respectiva pareja humana que decide traer un hijo al mundo.
El alma no es creada especialmente por Dios como apéndice de un engendramiento físico, sino que pre-existe y es atraída sencillamente por la pareja de padres respectiva. Ella busca y encuentra su cuerpo en formación, porque sus padres terrenales y ella tienen una vibración físico-anímica parecida. Esto también viene determinado por lo que se ha programado en existencias previas.
Aún queda la pregunta de por qué hay una existencia en la materia, si como hemos visto en un principio todo era Espíritu puro en forma de “Cielos puros”, de “Seres celestiales” y de “Reinos de la naturaleza espirituales”. El Espíritu de Dios nos instruye también sobre esto que fue el acontecimiento de la Caída, en cuyo transcurso muchos seres espirituales se separaron de la conciencia unitaria, de Dios, porque ellos mismos querían ser como Dios. El pensamiento básico de la Caída respecto a Dios nos resulta conocido por la historia del paraíso en la Biblia, que representa simbólicamente la seducción satánica del “eritis sicut Deus” (seréis como Dios).
Con su sacrificio del Gólgota, Jesús de Nazaret detuvo los acontecimientos de la Caída. Todas las almas y hombres recibieron por el acto redentor la fuerza para purificarse y encontrar el camino de regreso a su Hogar eterno. Los planos espirituales de la Caída se convirtieron en planos de purificación, desde los cuales muchas almas se dirigen a encarnar, para purificar sus aspectos humanos y pecaminosos en una nueva vida terrenal. Otros, por el contrario, buscan sencillamente una continuación de su “suerte terrenal”.
De la publicación: “La campaña de guerra de la serpiente y la Obra de la paloma”
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