Dura condena de Obama a los ataques en Baghdad
El presidente de EE.UU. Barack Obama, condenó duramente los sangrientos ataques ocurridos en Bagdad el domingo, en los que han muerto más de 130 personas y que serían los más mortíferos en Irak desde el 2007.
En un comunicado Obama mostró su “dura condena” por los atroces y destructores ataques y envió sus “más profundas condolencias a aquellos que han perdido a sus seres queridos”. Por su parte, el canciller británico, David Miliband, aseguró que los atentados son un “recordatorio terrible de la amenaza del extremismo violento”.
La explosión casi simultánea de dos coches bomba a las 10.30 hora local (07.30 GMT) dejó a más de 520 personas heridas y causó daños graves en el Instituto de Justicia y en otro edificio gubernamental, ambos cercanos a la Zona Verde, el corazón administrativo de la capital iraquí.
Barack Obama telefoneó a su homólogo iraquí, Jalal Talabani y al primer ministro, Nuri Al Maliki, a quien reiteró el compromiso de EE.UU. de trabajar en la mejora del país. Estos ataques, aseguró el mandatario estadounidense “no sólo persiguen como fin asesinar a hombres, mujeres y niños inocentes, sino que revelan la agenda de odio y destrucción de aquellos que niegan al pueblo iraquí el futuro que se merece”.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, manifestó que “estos despreciables ataques buscan minar los importantes progresos que Irak ha hecho en seguridad y hacia lograr una mayor confianza en sí mismo”. “No van a tener éxito”, agregó Clinton en un comunicado.
Horas después de los ataques, los equipos de rescate seguían buscando víctimas entre los escombros.
Tras visitar el lugar de los atentados, el primer ministro Al Maliki culpó de los mismos a Al Qaeda y a los seguidores del ex presidente Saddam Hussein.
La violencia en Irak ha disminuido considerablemente en el último año, excepto ataques esporádicos como los del domingo, aunque existen temores que la violencia aumente a medida que se aproximan las elecciones parlamentarias que deben celebrarse en enero.
Fuentes:- BBC ; Prensa Latina
Foto: Galería de TrinityTestSite
La explosión casi simultánea de dos coches bomba a las 10.30 hora local (07.30 GMT) dejó a más de 520 personas heridas y causó daños graves en el Instituto de Justicia y en otro edificio gubernamental, ambos cercanos a la Zona Verde, el corazón administrativo de la capital iraquí.
Barack Obama telefoneó a su homólogo iraquí, Jalal Talabani y al primer ministro, Nuri Al Maliki, a quien reiteró el compromiso de EE.UU. de trabajar en la mejora del país. Estos ataques, aseguró el mandatario estadounidense “no sólo persiguen como fin asesinar a hombres, mujeres y niños inocentes, sino que revelan la agenda de odio y destrucción de aquellos que niegan al pueblo iraquí el futuro que se merece”.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, manifestó que “estos despreciables ataques buscan minar los importantes progresos que Irak ha hecho en seguridad y hacia lograr una mayor confianza en sí mismo”. “No van a tener éxito”, agregó Clinton en un comunicado.
Horas después de los ataques, los equipos de rescate seguían buscando víctimas entre los escombros.
Tras visitar el lugar de los atentados, el primer ministro Al Maliki culpó de los mismos a Al Qaeda y a los seguidores del ex presidente Saddam Hussein.
La violencia en Irak ha disminuido considerablemente en el último año, excepto ataques esporádicos como los del domingo, aunque existen temores que la violencia aumente a medida que se aproximan las elecciones parlamentarias que deben celebrarse en enero.
Fuentes:- BBC ; Prensa Latina
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